Horno holandés Recomendación de compra: cómo elegir el producto adecuado
- Lo más importante en breve
- Los hornos holandeses pueden utilizarse tanto en interiores como en exteriores para asar, hornear, freír y estofar.
- Puedes poner carbón caliente en la tapa para que actúe como un horno.
- Es necesario sazonar el horno holandés antes de utilizarlo por primera vez.
- Utilice sólo agua para limpiar su horno holandés, de lo contrario puede dañar el condimento.
Un todo en uno atemporal
Los hornos holandeses son cada vez más populares, y con razón. Aunque cada vez más gente las utiliza en sus cocinas, también son una opción fantástica para cocinar al aire libre. Son extremadamente duraderos, resistentes al calor y conductores térmicos. Tradicionalmente, los hornos holandeses tienen tres patas, lo que significa que son muy estables en superficies irregulares, como las hogueras. Altamente duraderos, los hornos holandeses son tan buenos en las largas aventuras por la naturaleza como en el jardín. Esta versatilidad ha hecho que sigan siendo muy populares en la era moderna.
Horno holandés, Chuck Wagon Oven, Camp Oven o Potje: estas ollas de hierro fundido han tenido muchos nombres. A principios del siglo XVIII, el holandés Abraham Darby llevó a Inglaterra su proceso de producción en hierro fundido y llamó a su olla horno holandés. Con el tiempo, este estilo de olla se hizo muy popular en las colonias británicas de todo el mundo, especialmente en América. Y es que los hornos holandeses son fantásticos para cocinar al aire libre. Se hicieron tan populares en Estados Unidos que hoy en día mucha gente las asocia románticamente con la Frontera.
¿Bebés holandeses en hornos holandeses?
Debido a la similitud de sus nombres, es posible que se pregunte si puede cocinar tortitas holandesas en un horno holandés. La respuesta es sí. Los bebés holandeses son básicamente tortitas al horno, por lo que los hornos holandeses son una gran opción para hacerlos.
Sazonar un horno holandés
Antes de utilizar su horno holandés, es esencial sazonarlo correctamente. Aquí se crea una capa de grasa o aceite, también conocida como pátina, que confiere a la olla sus propiedades antiadherentes y evita que los alimentos se quemen. Puede comprar hornos holandeses preacondicionados, pero el proceso es relativamente sencillo si quiere hacerlo usted mismo. Siga leyendo para un rápido repaso.
Limpiar
La mayoría de los hornos holandeses vienen con un revestimiento antioxidante. Tendrá que quitarlo antes de sazonar su olla, así que lave cualquier horno holandés con agua y jabón para platos antes de sazonarlo.
Aceite
Unte el interior del horno holandés con un poco de aceite de cocina. Es importante utilizar un aceite con un alto punto de humo para evitar que se queme. El aceite de girasol y de cacahuete son buenas opciones, pero puede utilizar cualquier aceite que soporte bastante calor. Si queda demasiado aceite en el fondo de la sartén, límpialo con papel de cocina.
Hornear
Si utilizas un fuego, coloca el horno holandés en él con la abertura hacia abajo. Puede colocar la tapa sobre las tres patas si su modelo dispone de ellas. Si utiliza un horno, introduzca el horno holandés con la abertura hacia arriba; tendrá que sazonar la tapa por separado.
Quitar el calor
Después de una hora a 200 °C (400 °F), puede retirar el horno holandés del fuego. El interior de la sartén debe tener una capa de color negro mate intenso. Esto significa que el aceite se ha convertido con éxito en una capa de condimento.
Enfriamiento
Deje enfriar el horno holandés. Ahora ya puedes empezar a utilizarlo
Consejos de uso
Aunque los hornos holandeses son utensilios de cocina muy duraderos, hay algunos consejos para garantizar que tenga la mayor vida útil posible. Sigue leyendo para conocer algunas de ellas, así como otras informaciones útiles para que puedas sacar el máximo partido a la tuya.

Calentamiento uniforme
Los hornos holandeses pueden utilizarse como minihornos. Gracias a la tapa plana con borde elevado, puede colocar carbón o leña calientes directamente sobre la tapa. Esto significa que el horno holandés se calentará por arriba y por abajo, cocinando uniformemente lo que haya dentro.
Paciencia
La paciencia es una virtud cuando se utiliza un horno holandés. Cuando cocines grandes cantidades en el tuyo, resiste el impulso de abrir la tapa y comprobar cómo está la comida. Esto permitirá que salga el vapor, lo que ralentiza la cocción y puede hacer que la comida quede seca.
Versatilidad de la tapa
Puedes utilizar la tapa de tu horno holandés como algo más que una simple tapa. De hecho, incluso se puede utilizar como sartén. Ponlo directamente sobre las brasas. No obstante, hay que tener cuidado al quitarlo, ya que puede calentarse mucho.
Cocina de interior y exterior
Los hornos holandeses con tres patas están especialmente diseñados para cocinar al aire libre. Gracias a sus patas, se mantiene estable entre las brasas del fuego. Si quiere cocinar en su cocina con un horno holandés, asegúrese de adquirir un modelo sin patas. Puede utilizar este tipo de horno holandés tanto en la encimera como en el horno.
Temperatura de cocción
La temperatura ideal de cocción depende de lo que esté preparando. La mayoría de los fabricantes le indicarán cuántos carbones debe poner encima del horno holandés para alcanzar una temperatura determinada. Asegúrate de seguir estas recomendaciones, ¡o podrías acabar con la comida quemada!
Caliente y frío
Aunque las ollas de hierro fundido son muy resistentes y duraderas, no soportan bien los cambios bruscos de temperatura. No ponga nunca agua fría directamente en el horno holandés cuando esté caliente. Esto puede hacer que el metal se deforme.
Proteger la pátina
Las primeras veces que cocine con su horno holandés, evite preparar platos ácidos como la salsa de tomate. Éstos pueden dañar la capa de pátina del aliño de aceite. Cuanto más cocines con tu horno holandés, más fuerte se hará la pátina, por lo que con el tiempo podrás cocinar cosas ácidas.
Advertencia: ¡caliente!
Los hornos holandeses pueden calentarse mucho al cocinar. Como resultado, también pueden tardar en enfriarse. Cuando manipules el horno holandés caliente, asegúrate de usar guantes aptos para el horno o, mejor aún, pinzas.
Consejos de compra
Los hornos holandeses son objetos sencillos, pero hay que tener en cuenta algunas cosas a la hora de elegir uno.
Estilo y forma
Los hornos holandeses tradicionales tienen tres pies. Esto se debe a que están específicamente diseñadas para colocarse directamente en el fuego, encima de las brasas. Asimismo, las tapas de estos hornos holandeses también suelen tener patas, por lo que puedes utilizarlos como sartén. Este tipo de horno holandés sólo es bueno si piensas cocinar con él sobre brasas. No podrá utilizarlo en su cocina ya que el contacto entre el quemador y la olla es demasiado pequeño.
Los hornos holandeses sin patas pueden utilizarse en una amplia gama de cocinas, incluso de inducción. Dicho esto, también son adecuados para cocinar al aire libre. Es posible que quieras conseguir un soporte o una percha, en caso de que la olla no sea lo suficientemente estable encima de las brasas.
La mayoría de los hornos holandeses son redondos. Algunos fabricantes también venden diseños rectangulares. Normalmente no tienen patas, y están especialmente diseñados para encajar en hornos de convección. Aparte de esto, la forma de un horno holandés no supone realmente ninguna diferencia.
Talla
Cuanto más grande sea el horno holandés, más tardará en calentarse. Si sólo vas a cocinar para ti o para un par de personas, no necesitarás una olla enorme, así que comprueba el tamaño de la que vayas a comprar. La mayoría de los fabricantes especifican el tamaño de sus hornos holandeses en cuartos de galón. Por regla general, necesitarás un litro de espacio por cada persona para la que cocines.
Otra cosa que hay que tener en cuenta es que el hierro fundido puede ser bastante pesado. Los hornos holandeses pueden pesar mucho, sobre todo cuando están llenos de comida. Asegúrate de no comprar algo demasiado pesado.
Material
Los hornos holandeses se fabrican con hierro fundido, y sólo con hierro fundido. No te molestes con ningún otro material. Cuando elijas uno, procura que el metal tenga un grosor uniforme por todas partes. Esto garantizará que se caliente uniformemente. También conviene comprobar el grosor de las patas y las asas: si son demasiado finas, podrían romperse a altas temperaturas.
Accesorios
La mayoría de los hornos holandeses no vienen con ningún accesorio. Como mucho, pueden tener una bolsa de viaje y un gancho para la tapa (para levantarla cuando está caliente). Los hornos holandeses con termómetro incorporado son extremadamente raros. Puedes conseguir modelos sin patas que vienen con soportes.

Hay algunos otros accesorios que pueden hacer que el uso de su horno holandés sea más seguro y fácil. Por ejemplo, guantes dehorno y atizadores. Puede utilizar los guantes para recoger la olla cuando esté caliente, y el atizador para mover las brasas en su hoguera y crear la zona de cocción perfecta.
Precio
El tamaño, la calidad de fabricación y el fabricante influyen en el precio de un horno holandés. Por regla general, los buenos modelos suelen costar entre 40 y 180 dólares. En la parte inferior de este rango de precios, aún puede conseguir hornos holandeses con todas las características necesarias. Aunque puedes conseguir un horno holandés por 20 dólares, la calidad de construcción suele ser bastante mala, así que no te los recomendamos.
Limpieza, mantenimiento y almacenamiento
El hierro fundido es un material muy duradero, y un horno holandés puede durar muchos años. Sin embargo, para que esto ocurra, tienes que cuidarlo como es debido.
Atención
Uno de los aspectos más importantes de cualquier olla de hierro fundido es la pátina o sazón. Lo ideal es volver a engrasar el horno holandés después de cada uso para reforzar la capa protectora. Si observa que la capa está dañada de algún modo, deberá volver a sazonar su horno holandés antes de volver a utilizarlo.
Limpieza
A la hora de limpiar el horno holandés, lo principal es saber que no se debe utilizar ningún tipo de detergente o jabón para vajilla. Esto puede dañar la vasija e impartir sabores químicos en la capa de pátina de la vasija. Para limpiar el horno holandés, utiliza agua caliente y deja que se absorba cualquier resto de suciedad. Cuando el agua esté fría, podrás limpiar el horno holandés fácilmente con una cuchara de madera y una esponja.
Almacenamiento
Nunca guarde su horno holandés mojado o en un lugar húmedo. La humedad puede hacer que el hierro se oxide. Asimismo, no debe guardarse con la tapa puesta, ya que es importante que circule el aire para evitar que la capa de pátina de aceite se enrancie. Una buena solución es colocar un paño de cocina doblado entre la tapa y la olla.
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